A lo lejos, bajando las mesetas dominadas por espacios vacíos, entre cañadones y mar, colorean el paisaje dos tonos de verde que si bien son diferentes, se fusionan de tal forma que casi no es posible ver un duraznillo sin la proximidad de una malaspina, dos arbustos típicos del Golfo San Jorge, asociados y antagónicos en color, aroma, floración. Uno tiene espinas gruesas y firmes y hojas pequeñas que duran poco tiempo y el otro está verde todo el año conservando el follaje sin necesidad de espinas para defenderse. En este primer post trataré de mostrar una porción de la vida que rodea a estos arbustos en primavera haciendo la salvedad que nuestra flora no tiene una época tan estructurada ya que podemos encontrar una malaspina en flor en septiembre y otra en mayo iniciando ese proceso que también depende de si está en una ladera hacia el sur o mirando al norte, o en medio de un área elevada o más cerca de la costa. Es tan relativa la época de reproducción de algunas plantas nativas como variada la fauna que las visita: aquí se las presento desde mi mirada de aficionado a la fotografía con una profunda admiración por nuestro entorno salvaje.
Duraznillo-Malaspina, los dueños del paisaje.
También llamado Colliguay antiguamente fue utilizado como cerco seco posiblemente por desconocimiento de sus cualidades ya que es una excelente opción para cerco vivo o incluso decorar nuestro jardín.


NOTA: los nombres científicos de las diferentes especies de insectos y arácnidos pueden contener errores de clasificación ya que soy un aficionado y no un experto en la temática.
Septiembre un excelente mes para fotografiar ¨Lecheras¨ (Tatochila mercedis vanvolxemii)
Si bien se las encuentra prácticamente hasta el otoño, septiembre es un mes de abundancia de esta mariposa, es posible tener pupas en nuestras casas adheridas a alguna pared y si prestamos atención hasta podemos llegar a ver cuándo nacen o sus primeras horas de vida ya que en ese momento aún no tiene las alas extendidas para poder volar, proceso que tarda unas dos horas, en esta situación son muy vulnerables así que hay que observarlas con respeto y cuidado.



Otra ocasión oportuna es al atardecer momento en que buscan lugares para pasar la noche y están mucho menos activas (Son tres individuos distintos).
Las orugas de esta especie suelen ser parasitadas por una especie de avispa muy pequeña, esta pone sus huevos dentro de la oruga y cuando están listos para la siguiente etapa salen del interior de la oruga y quedan adheridos a una pared u otra superficie por unos días para luego nacer una nueva camada de avispas como se ve en el video final de una puesta que recolecté en un frasco por curiosidad para ver que salía de allí.
EN BREVE: Malaspina (Trevoa patagónica)

Guía Provincial Turismo de Chubut
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